Yo escogí la libertad
Mucho tiempo atrás, en plena juventud, como nunca, lloré. Motivos tuve, que no razones. Falsos motivos. Peligrosa ebriedad, jugándomela como jamás bebí. Peligrosos impulsos nublaron mi discernimiento. Despiadada la risa. Abriéronse mis ojos. Alerta el peligro. [Silencio] Enmudecido grito, firme promesa, voto inquebrantable... [Más silencio] [Risas] [Gritos] Y... al fin y por fin: [Silencio] [Risas] [Alivio] [Más risas] [Continúa el alivio] [Alegría] [Libertad] [Más risas] [Más alegría] Constatación de voto no quebrado, de promesa cumplida. Nadie puede. Digo nadie. Nadie, en años de idas y venidas. ¡Insisto: nadie! Nadie puede atar el amor que, como viene, se va. Nadie, veraz, podrá decir que volvió a verme llorar tras un amor fallido, ni vagar hasta la ebriedad, ni poner en peligro lo que he logrado vivir. Vida por vivir. Razones. ¡Razones que también son motivos! [Más risas] [Más alegría] [Felicidad absoluta] ¡Yo escogí vivir! Ignacio Achútegui Conde Logroño, 16 de febrero de 2019 ...