Mamá
No busco tu rostro en el mármol frío ni en el vacío que el tiempo mantiene, te hallo en el cauce de mi propio río, en tu fuerza antigua que me sostiene. Fuiste el hogar, el pan y el abrigo, fuiste mano firme y buen consejo, sembraste mi alma con el mejor trigo y en mi corazón late tu reflejo. Te hallo en los recuerdos que no quiebran, en lo que el tiempo no pudo llevarse, en el eco que a mi pecho se enhebra cuando tu nombre vuelve a nombrarse. Y aunque los años pretendan tu ausencia, me sigues latiendo, viva presencia. I.A. C. 3 de mayo de 2026 Día de la Madre #poemaspropios_IAC