El tránsito del silencio: III. Revelación
Acudo,
despojado de miedos,
con el clamor del silencio
sellado en los labios
y una luz antigua en la mirada.
Tus dedos
hablan enamorados
santas palabras.
Tacto que palpa oquedades
donde el tiempo aprendió su espera.
Caverna que acoge,
altar dispuesto,
vientre que se entrega.
Si maldije, no lo recuerdo.
Si gemí, fue por callar tu nombre.
Aliento que enjuaga tu mirada,
versos para tus labios,
fuego y ambrosía.
La noche morirá,
sin axiomas ni dogmas,
al filo del alba.
I. A. C.
Imagen: ChatGpt
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